--- Héctor Plourde ---
Luego de recoger nuestras pocas pertenencias, revisar que la casa quedara bien cerrada y asegurar todo, finalmente, Ana y yo, salimos camino a casa.
De manera muy rápida pasaron dos semanas, nuestras hijas ya deben estar más que extrañándonos.
Todos los días antes de su hora de dormir les hacíamos una videollamada, pero, aun así, aquello no era suficiente, por lo que ya es momento de regresar.
No niego que estas dos semanas han sido extraordinarias, tuvimos el tiempo para