Los días fueron pasando hasta que uno de ellos, mi hija nos dio un gran susto, estabamos Mario y yo en la empresa trabajando cuando recibi una llamada de mi madre, estaba llorando y casi no le entendía lo que me decía.
—-- Janine hija, la nena, mi nieta, corre a la clínica — me dijo mi madre
—- Mamá tranquilízate, ya vamos su padre y yo a la clínica, —- le respondi.
Me levante del sillon cogi mi bolso y mi movil, dirigiendome hacia el despacho de Mario, al abrir la puerta me quede inmovil, su