Al fin llegó el día de irnos de viaje a Toronto y todo mi ser está hecho un manojo de nervios. He contado los segundos para que llegue este día, pero así mismo, me he sentido ansiosa, pues vamos a viajar como compañeros de trabajo y como pareja a un lugar donde estaremos dos largas semanas completamente a solas. Trabajando en el edificio de la Srta. Wilson, pero compartiendo día y noche juntos.
Gabriel se encargó de hacer la reservación del hotel, pero no tengo ni la menor idea si compartiremos