“¿Estás borracha?”. Liam apretó el celular con fuerza y sacudió la cabeza con incredulidad, mientras miraba su reloj.
Dos horas.
Ese es el tiempo que ha pasado desde que dejó a Eden en la mesa VIP, y en esas dos horas, ella, de alguna manera, se las arregló para quedar completamente ebria, incluso cuando él le dijo que no debería hacerlo, incluso después de que él le suplicara que no fuera imprudente.
Ahora más que nunca, Liam estaba convencido de que el único propósito de Eden en la tierr