La pantalla digital en el tablero decía que eran las 8:15 p.m.
Ya era tarde.
Pero no tan tarde como para que Linda ya se hubiera ido a casa.
La reunión de Liam con ella estaba programada para pasado mañana, pero él no podía esperar tanto. Tenía que hablar con ella lo antes posible.
Ella no parecía muy impresionada cuando él la llamó, pero accedió a darle unos treinta minutos para charlar.
El edificio estaba casi vacío, y no era probable que se topara con alguien, así que tomó el ascens