Sin embargo, al día siguiente de la operación, Liam recuperó la conciencia, pero por muy poco tiempo. Después de unas horas de intensa observación, los médicos se sintieron lo suficientemente cómodos como para trasladarlo a una habitación privada en la unidad de recuperación, donde se le siguió vigilando de cerca.
Sin embargo, durante los siguientes días, la situación era incierta, ya que se quedó a las puertas de la muerte, entrando y saliendo de la conciencia con regularidad.
Y durante día