Liam tenía tanta prisa por salir de la cocina y dejar atrás toda la tensión que había olvidado por completo que éste era su primer encuentro real con Aiden.
Ahora, mientras se encontraba en el umbral, ansioso, se dio cuenta de lo poco preparado que estaba para este momento.
Así que durante uno o dos minutos, mientras se armaba de valor para conocer a su hijo, Liam se contentó con quedarse allí con un pie en la puerta y ver a su Aiden balbucear con el peluche que tenía en las manos.
Pero en