La señora le devolvió el teléfono a Julio. Este le agradeció y se apresuró a mirar las fotos. Sonrió involuntariamente. Cuanto más miraba las fotos, más satisfecho estaba con el resultado.
Sofía se acercó y no pudo evitar comentar con desaprobación:
—Esta foto me hace ver gorda.
—Nada de eso. Creo que te ves muy hermosa. —Julio metió su teléfono en el bolsillo, asegurándose de guardar bien las fotos. Más tarde le pediría a Alejandro que las imprimiera y enmarcara.
Sofía le lanzó una mirada fulm