Por la mañana temprano, Sofía se despertó con las risas de los niños del barrio. Abrió los ojos adormilada, cogió el teléfono de la mesita de noche y vio que aún no eran las siete de la mañana. Los niños deberían estar durmiendo, entonces, ¿por qué estaban haciendo tanto ruido afuera?
Antes de que pudiera despertarse por completo, el timbre sonó. Sofía se levantó de la cama con dificultad y se dirigió hacia la puerta.
Al abrirla, se encontró con Julio. Se sintió un poco irritada por haber sido d