Julio subió directamente al piso de Sofía en cuanto llegó al edificio.
—Entra. La cena está lista.
Sofía se hizo a un lado para dejarle pasar.
—¿Lo has hecho tú? —preguntó Julio, sorprendido al ver la comida sobre la mesa.
—No, no. Esta es la comida que pediste.
Sofía no tenía intención de mentirle. Sólo había calentado la comida que Julio le había enviado.
Julio frunció el ceño.
—¿No has comido?
—Lo he hecho. —Sofía lo miró fijamente y luego apartó la vista—. Diego vino a visitarme después de o