Sofía ya había conocido a muchos desvergonzados, pero Emilio se llevaba la palma.
—¿Así que montaste todo este espectáculo solo por dinero? —Sofía elevó deliberadamente la voz al hacerle esa pregunta, preguntándole a propósito algo que él no se atrevería a contestar precipitadamente.
Frente a tanta gente, obviamente no podía admitir que lo hacía por dinero. Ahora se encontraba en una posición de desventaja, y si lo decía, nadie seguiría respaldándole. Emilio lo comprendió y resopló fríamente