Después de tranquilizar a los padres de María en la casa de Rodríguez, Sofía se fue de la mansión y llamó a Antonio y Francisco. Quería preguntarles si tenían alguna información útil. Tal y como se esperaba, no obtuvo ninguna pista. La persona parecía no existir en absoluto, no había rastro de ella.
Esto hizo que Sofía comenzara a preocuparse por la situación de María y temiera que algo le hubiera sucedido. Después de pensarlo un poco, decidió llamar a Julio, por si él había obtenido alguna pist