Al día siguiente, Mariana se mudó a la casa de Sofía. La casa de Sofía y Julio era una villa no muy grande, ya que Julio decía que así se sentían más como en casa. A Mariana no le importaba mucho, después de todo, sin importar cuán grande sea la casa, al final del día solo se trata de una cama.
Sin embargo, debido al tamaño de la villa, después de que Mariana trajera al niño y a la niñera, la situación se volvió un tanto incómoda, especialmente porque aún estaba el hombre de la casa. Sin opcione