Al oírlo, Sofía abrió la boca para responder, pero al final prefirió guardar silencio.
Poco después, llegaron a la villa de Diego.
Mario la ayudó a meter sus cosas dentro.
—Sofía, ve a elegir una habitación que te guste.
Había muchas habitaciones en la villa. Aparte del dormitorio principal, donde dormía Diego, todas las demás habitaciones estaban vacías.
—Me quedaré en la habitación de al lado —dijo Sofía—. Será más fácil para mí cuidarte.
—De acuerdo. —Diego asintió y miró a Mario—. Pon las c