DIEGO
He estado a punto de dar la vuelta a medio camino, arrepentido de querer venir. Es raro de cojones estar aquí, el silencio es demasiado estridente. ¿Por qué cojones Maggie no habla? Si normalmente no puede cerrar la boca.
—Si vamos a pasar aquí todo el día deberíamos hacer algo —dice, apoyada contra el marco de la puerta.
Si cierro los ojos puedo recordar cómo la vi en esta casa por última vez. Se sentó conmigo en las escaleras del porche intentando no llorar, vestida completamente de negr