Mundo de ficçãoIniciar sessãoAzzula
Sus brazos se aferran a mi cadera mientras que su olor me transmite tranquilidad total, no sé cuantos minutos han pasado pero siento que es una eternidad, lo escucho suspirar y de a poco se separa de mí.
—Creo que es momento de entrar o vendrán por nosotros —me dice asiento para mirar su rostro y sentir mis mejillas sonrojarse por lo vulnerable que me he mostrado ante él.
—Gracias







