Lo primero que hago es dejar el móvil sobre la mesa.
No de forma agresiva. Solo con determinación. Lo coloco con la pantalla hacia arriba, entre Dominic y yo, y ambos lo miramos un momento como si fuera algo que hubiera cambiado de forma mientras no mirábamos.
Cada llamada. Cada plan. Todo.
Judith Crane hablando de mi situación legal. Nora explicando la conexión con la clínica. La voz de Gareth Pryce llenando el estudio mientras todos escuchábamos. Y hace treinta segundos, yo diciéndole a Domin