—Que bueno que ya estés en casa— dice la feliz bisabuela del bebé recibiendo como muchos a Hellen con entusiasmo— debes descansar y comer muy bien.
Habla la experimentada y elegante dama de sociedad, definitivamente los años le han dado la prudencia y el poder de ser una persona que se hace respetar y por eso que muchas veces que hasta su mismo hijo obedece lo que dice y esta es una de aquellas ocasiones, pues ya todos en casa saben parte de la vida Hellen y la orden es que no se mencioné nada