CAPÍTULO 95: LA DUCHA
Hazel
Entro a la ducha con una sensación extraña en el pecho. Estoy feliz porque Erik despertó, porque está aquí, pero al mismo tiempo… algo no está bien. Siento que me oculta algo. Como si una sombra se cerniera sobre nosotros, invisible, pero presente, afectándome de una manera que aun no comprendo.
El agua tibia cae sobre mi piel, arrastrando la sangre seca y el cansancio acumulado. Cierro los ojos y suspiro, dejando que el vapor me envuelva en una burbuja momentánea de