CAPÍTULO 82: ES UNA PIEDRA EN EL ZAPATO
Hazel
Los recuerdos de la noche anterior son borrosos, fragmentos dispersos de sangre, gritos y el rostro de Erik protegiéndome como si su vida dependiera de ello. Y tal vez lo hizo. Me salvó, incluso a costa de casi sacrificarse.
Aun así, el dolor por lo que hizo con Kara está ahí, como un aguijón en mi pecho. Pero sé la verdad: ella lo estaba manipulando, amenazándolo con ese vínculo que los une de una manera que me destruye cada vez que pienso en ello.