CAPÍTULO 33: BLACK OUT
Erik
—¡Alfa! ¡Alfa Erik, por favor, despierte!
Escucho una voz lejana que me llama, tirando de mí y alejándome de un abismo oscuro. La reconozco al instante… es David. Pero mi mente está nublada, confusa, y no logro entender del todo lo que sucede. Mi cuerpo se siente extraño, como si estuviera atrapado dentro de mí mismo, incapaz de controlar mis propios movimientos.
Lentamente, imágenes fragmentadas de la noche anterior comienzan a surgir en mi mente, como piezas rotas