CAPÍTULO 116: SERÁS PARTE DE LA MANADA
Hazel
El Alfa Drake nos arrastra con cadenas de plata y acónito hacia la misma fábrica abandonada donde lo enfrenté por primera vez. Su expresión de triunfo me repugna, pero no dejo que lo note. Ahora que soy consciente de mis dones el acónito apenas me quema y la plata se siente como cualquier otro metal en mi piel. Ya no me provoca las dolorosas quemaduras de antes. Puedo resistirlo como si no fuera nada.
Pero lo que realmente me inquieta es lo que Kael