Sofía
Me recuesto en la silla, con una sonrisa triunfante al ver las fotos en la revista. La sociedad finalmente ha aceptado lo que siempre supe: Jhon y yo estamos hechos el uno para el otro, y el bebé que llevo es la prueba de que ese futuro es tan real como lo ha sido siempre para mí.
La mosca muerta, como me encanta llamar a Emma en mi cabeza, finalmente ha salido de escena, y el escenario queda libre para que ocupe el lugar de la señora Blackthorne.
Jhon nunca sospechó ni por un momento de