DAMIÁN
El mensaje en el teléfono de Emma arde en mi mente como un hierro al rojo vivo: “No importa dónde te escondas.
Siempre te encontraré. Esta vez no habrá escapatoria para ti ni para los que amas.”
Mi mandíbula se tensa, y el peso de la amenaza se mezcla con un recuerdo que no puedo ignorar. El mensaje que recibí hace semanas, ese que decía: “Para acabar al rey, se extingue a los herederos.”
En ese momento, no entendí a qué se refería, pero ahora todo tiene sentido. Luna.
—Recojan tod