EMMA
Mis pensamientos son un torbellino.
Camino de un lado a otro por la sala de espera, con las manos temblorosas y la respiración entrecortada.
El recuerdo de Damian llamándome, incluso inconsciente, no deja de resonar en mi mente. Su voz, rota y desesperada, se siente como un eco constante que no puedo ignorar.
¿Me vio realmente? ¿Sabe que estaba allí?
Intento encontrar sentido a lo que sucedió, pero todo parece una nebulosa. No puedo olvidar la forma en que sus ojos se abrieron