EMMA
La brisa fresca entra por la ventana abierta de la cabaña mientras camino de un lado a otro, con la mente a mil por hora.
No puedo quedarme quieta. Mis pasos resuenan contra el suelo de madera, acompasados por el leve crujido que parece acompañar mis pensamientos caóticos que se resumen a una soa persona:Damian White. O debería decir mejor Damian Blackthorne.
Sea como sea, Damian está de regreso.
El simple hecho de pensar en él, de saber que está aquí, tan cerca, me hace sentir como si