80. ¡Cuídala!
Felipe se despertó muy inquieto por la madrugada y baajó a la ocina por un vaso de agua... se asomó por la ventana pero solo había oscuridad, una oscuridad parecida a la que estuvo sumido hace un tiempo que ahora le parecía lejano... recordó esa sensación de vacío en su interior y la soledad que lo abrumó en ese entonces. Ahora todo era diferente, se sentía bien consigo mismo, más tranquilo y con ganas de comerse el mundo; su mujer era responsable de su nuevo estado pero Sofía había sido fundame