44. La propuesta
Adriana entró con los puños apretados y con la cara roja a la sala auxiliar donde reposaba su madre y la increpó:
¿Cómo así mamá? ¿Por qué la trajiste de nuevo?
-Cállate y siéntate -ella obedeció.
-¿Qué te pasa mamá?
-Escúchame bien hija -le dijo en voz baja pero firme- te vas a portar como una reina con tu hermana, desde ahora nada de enfrentarla ni de andar con intrigas.
-¿Por qué mamá? ¿De eso hablabas con Vincenzo?
-Porque esas son las nuevas reglas...esta mansión ahora es de tu hermana, Vi