Capítulo 79: Por tí.
La respiración de Ivy se detuvo, quedando atrapada en su garganta como un nudo de espinas. Detrás de la pesada puerta de madera, el mundo que creía conocer se había desintegrado en menos de cinco minutos. La revelación no fue un golpe seco, fue un veneno lento que empezó a correrle por las venas: su padre, aquel monstruo que la había quebrado en mil pedazos, no había muerto por causas naturales. Había sido ejecutado por los dos hombres en los que ella, contra toda lógica, había depositado su fe