Capítulo 73: Sonrisa gélida.
El estruendo de los neumáticos sobre la grava fue la única advertencia antes de que el infierno se desatara en el viejo almacén. Ivy, que había logrado llegar minutos antes, se encontraba arrodillada junto a Tyler, intentando desesperadamente abrir el candado de sus cadenas con una piedra, cuando las luces de los vehículos de seguridad de Mathew inundaron el lugar, recortando las sombras de las vigas oxidadas.
—¡Ivy, apártate de la línea de fuego! —el grito de Mathew no fue una petición, fue un