Capítulo 37: Necesitas un respiro.
No sucedió como en las películas, no hubieron últimas palabras antes de dejar de respirar ni tampoco cayó una tormenta sobre ellos. Esmeralda ya no formaba parte de este mundo y ese parecía ser el inicio del más ardiente infierno.
Aunque sonara un tanto irreal, no era la primera vez que Ivy miraba a una persona morir. Richie era un ser frívolo y como si el maltrato físico y emocional suministrado a una versión de ella más joven no fuese suficiente, disparó a uno de sus empleados tras negarse a