Capítulo 17: Sé mía.
Era tonto negar que no existía algo que los unía aún, aunque ese algo no tuviera un nombre habían tantos momentos que en el presente regresaban a la memoria de Ivy como una película sin fin, la mirada de Mathew estaba puesta sobre ella y no sabía de qué forma intentar ocultar lo indefensa que se sentía en ese momento, su corazón latía desbocado mientras que ella se regocijó en su copa de vino mirando a cualquier dirección que no fuera el rostro de su futuro esposo.
— Hay muchos recuerdos en est