Mundo ficciónIniciar sesiónLAS OTRAS
El lugar quedaba ubicado a treinta y dos kilómetros de una populosa ciudad, cuyo acceso se hacía posible mediante de una angosta y serpenteante carretera en pos de las montañas erizadas hacia el cielo, donde a través del camino se espesaba la niebla y la vegetación, dejando vislumbrar en algunos recodos, en la distancia, los brillantes cristales retroproyectando la luz que desde el cielo, el sol le brindaba, destacándose por sobre las







