En el vuelo hacia Las Vegas solo nos encontrábamos Natalie y yo, repasando el plan con gran detenimiento. Como no voy a poder estar con ella, cuidando y vigilando su espalda, le puse seguridad de sobra. Si algo llegase a salir mal, mis hombres sabrán qué hacer en el momento. Sé el riesgo que corre, por la misma razón que mi hermano la quiere a como dé lugar para sus asquerosos fines. N
Royce no tiene suficiente con haber acabado con la vida de una chica que lo único que hizo fue amarlo ciegamen