Luego de largos minutos en los que no me decidía qué ponerme, porque paradójicamente Tami solo empacó ropa demasiado reveladora para mi gusto, salí en un pantalón corto ajustado a mis muslos y mi trasero y una blusa de tirantes para tener el dichoso entrenamiento. Esa mujer hace todo a propósito para verme siempre con poca ropa, o de plano para ponerme en posiciones incómodas frente a Wesley. Es un grano en el culo, siempre fastidioso y poco agradable.
El entrenamiento comenzó con un calentamie