LIBRO 2: EL ECO DE LA SANGRE
Capítulo 57: El Pacto de las Sombras y el Acero
La humillación de Camille D'Artois no fue un hecho que el viento de la montaña pudiera dispersar. Mientras los lingotes de oro malhabido se fundían en la forja de la misión, transformándose en toscas pero eficaces puntas de lanza y rejas de arado, el veneno del orgullo herido viajaba hacia la costa con la rapidez de un incendio en la sabana. Camille no regresó a los salones de baile de los puertos coloniales; se detuvo