LIBRO 2: EL ECO DE LA SANGRE
Capítulo 25: El Triángulo de Hierro y Seda
El rescate no fue una liberación, sino una transferencia de cautiverio. Cuando la campana de buceo emergió de las profundidades del mar de Andamán y fue izada hacia el hangar iluminado del destructor de Isabella, el aire se volvió pesado, cargado con el olor a óxido, salitre y el magnetismo animal de dos hombres que compartían un mismo rostro y un destino divergente.
Gabriel salió de la cápsula primero, tambaleándose. Su tra