El refugio en las montañas de Austria era una construcción de piedra y madera oscura que parecía haber brotado de la misma roca de los Alpes, oculta bajo el manto de una ventisca que borraba los límites entre el cielo y la tierra. El aire allí arriba era tan puro que dolía al respirar, una frialdad que Aura Valente sentía como una purificación necesaria tras el viciado oxígeno de la cámara criogénica de Sankt-Moritz. Sin embargo, dentro de la cabaña, el ambiente era denso, cargado de una electr