POV de Mathilda
El sonido de los helicópteros de la policía era un rugido constante que hacía vibrar los cristales de la oficina. Me quedé inmóvil, de pie en medio del caos de papeles desparramados y muebles volcados, viendo cómo la silueta de Enzo desaparecía por la puerta trasera. Mi pecho subía y bajaba con violencia, no por el esfuerzo físico, sino por la descarga de adrenalina que me estaba quemando por dentro.
El temporizador de mi teléfono marcaba 00:45.
Con los dedos temblorosos, introd