2-46

POV de Mathilda

Salí de la prisión estatal sintiendo que el aire frío de la tarde me quemaba los pulmones. Cada vez que hablaba con Enzo, sentía que una capa de suciedad invisible se adhería a mi piel. Había aceptado su pacto, no por lealtad, sino por pura supervivencia. El diablo me ofrecía una salida del infierno, y yo, con las manos temblorosas, había firmado el contrato.

—¿A dónde ahora, señora? —preguntó Collins mientras me abría la puerta del coche blindado.

—A la oficina —respondí, hundi
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP