POV de Mathilda
El aire en el muelle abandonado de Nueva Jersey apestaba a salitre y a muerte vieja. Enzo me había citado aquí bajo la promesa de entregarme una "verdad olvidada", algo que, según él, Fredric me había ocultado antes de su supuesta muerte. Mis manos temblaban dentro de los bolsillos de mi abrigo, no por el frío, sino por la furia contenida que amenazaba con desbordarse.
—Llegas tarde, nena —la voz de Enzo surgió de entre las sombras, arrastrando ese tono posesivo que solía hacerme