POV de Enzo
El aire de los Alpes suizos es un cuchillo de cristal que me corta los pulmones, pero es mil veces mejor que el olor a muerte del Hudson. Estoy sentado en un sillón de cuero frente al ventanal de la cabaña, con el pecho envuelto en vendajes que todavía supuran el pecado de aquel muelle. Mi mano derecha apenas responde, pero mis ojos... mis ojos están más vivos que nunca mientras miro la pantalla del monitor frente a mí.
—Se está moviendo, Marcello. Ya tomó el avión —digo, sin aparta