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Jess se mantuvo firme en su rutina de darme el desayuno, yo por otro lado estaba sintiendo un fuerte dolor de cabeza. Era como si me pusieran toneladas de peso en la cabeza y palpitaba como el infierno.

Después de desayunar, me dio unas pastillas para aliviar el dolor. Lo cual tomé al instante.

Estaba relajada porque Jess no me p

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