Luego de realizar los exámenes a Logan, el pequeño salió corriendo del consultorio de la doctora Grayson con su habitual energía. Alaia lo observó con una sonrisa ligera en los labios, pero su corazón latía a un ritmo más acelerado de lo normal.
Liam, caminando detrás de Logan, notó la presencia de Nolan en la sala de espera. No era la primera vez que notaba la creciente cercanía de su hermano hacia la doctora, y eso le desagradaba profundamente.
—¡Tío Nolan! —Logan se mostraba muy entusiasmad