Esa noche, la atmósfera en la reunión de la manada era tensa. El consejo de ancianos había convocado para la ejecución de Agnes.
Nolan y Alaia estaban allí, rodeados de miembros de la manada que miraban expectantes. La piedra del juicio, fría y solemne, estaba en el centro, y en ella sería sellado el destino de la traidora.
Agnes, llorosa y temblando, fue arrastrada al centro del círculo. Sus ojos desesperados buscaron a Liam, el hombre que una vez había sido su salvación.
Entre sollozos desg