Danira.
-Yo iré. - Dije con fingido fastidio.
Un lobo acaba de llegar al territorio Supremo y nos contó sobre un ataque que había sucedido hace días en el Sur.
Bo, el encargado temporal de ser mi niñera porque el oficial se encontraba cuidando de otra manada, gruñó con impotencia.
Solo éramos él, un montón de cachorros, una loba que probablemente nunca recuperaría su mente y yo.
¿A quién enviar para avisar al Alfa Supremo mientras él se adelantaba para tratar de encontrar el olor de la Luna s