Capítulo 63.
La loba hizo toda una exhibición de sacar sus garras y mostrarme los dientes. Yo solo me coloqué en el centro de nuestra arena improvisada y esperé pacientemente a que dejara de gritar todo lo que haría conmigo.
Relajé brazos, piernas y mantuve la compostura
Lo de usar mis intestinos como collar fue un poco asqueroso. Una imaginación muy activa.
-Transfórmate, perra. - Gruñó acercándose. - Yo solo peleo con garras.
-Puedes pelear como quieras. - Dije sin moverme.
Ella bufó.
-Tu funer