Esa sola pregunta había bastado para que mi cuerpo se tensara irremediablemente y por inercia me aparté un poco, pero con la misma tratando de que no se notara mi nerviosismo.
—¿En serio? Eso sí que es extraño, qué coincidencia, ¿no crees? ¿De quién se trataba esa persona, sobrevivió? —inquirí entre risas, pero sentía que mi pila de mentiras comenzaba a tambalear.
Con esa mera pregunta, Max miró hacia algún punto de la habitación y su mirada se perdió, sabía que estaba recordando cosas, que qui