Desde pequeña, Camila nota a su madre poco comprensiva con su padre, sin embargo, hoy parece querer que ella no le reclame al hombre.
—No digas nada, hija —le ruega su madre—. Tu padre ya está devastado con lo ocurrido. Seguramente ella le insiste en invertir; y también se siente culpable.
Camila continúa revisando los documentos, pero no encuentra ningún bache legal en ellos para poder apelar en la corte. El contrato es específico. Si ellos ganan, duplicarán sus inversiones, pero si pierden, s