Todo el día, Camila está recibiendo a sus vecinos. Prácticamente, el pueblo entero va a su casa ese día. Ya cerca de las cinco de la tarde, todos se van y su madre se recuesta nuevamente, no tiene ganas de hablar o comer, solo duerme todo lo que puede. Por el contrario, Camila no ha podido descansar.
—Cami, ¿por qué no te vas a descansar un poco? —le pregunta Leonel.
Él no se ha separado de ella ni un momento.
—Si llaman del hospital te despertaré —le asegura él, para tratar de convencerla.
A d